
Aurora es estudiante de la Licenciatura en Comunicación, conduce programas en radio libre y desde el 2006 es miembro de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) en Zaachila (ubicada a 25 minutos de la ciudad de Oaxaca y la cual describe como una de las más combativas ciudades de su estado). En la pasada entrega indicábamos que para ella la demanda magisterial “fue el pretexto”, pues el auge de la APPO se explica por la histórica desigualdad social. Relatamos las críticas al entonces presidente municipal, el establecimiento del ayuntamiento popular y la competencia electoral de la APPO en Zaachila por la presidencia municipal (la cual perdieron ante el PRI, quien “compitió, pero a parte metió a un ‘candidato ciudadano’ para distraer (…) y al final ganó el PRI, con alrededor de 80 votos”).
Aurora considera que éste es el peor momento por el que ha pasado la APPO en Zaachila. Por ejemplo, tras el ingreso del nuevo Presidente Municipal, el primero de enero de 2008, “hubo manifestación por ello, pero ya la gente estaba cansada, un grupo muy reducido fue, y el señor, subió al poder”. “La estrategia de divide y vencerás aún funciona, (…) en estos últimos 6 meses, han desatado una campaña de desprestigio contra la radio comunitaria y la organización comunitaria”; “no sé si sea un declive, pero sí son momentos de replantearse la forma en cómo se está trabajando”, y “ahora los atentados son directos, con total descaro están atentando contra la resistencia de Zaachila, dígase radio, consejo político, colectivos de mujeres, de chavos…”.

Mas, “la neta sí da miedo de repente, uno siempre piensa que esas cosas pasan en otro lado, hasta que pasan aquí: nos bloquean la radio, disparan a casa de los compañeros, los persigue la policía, el papá del Presidente [Municipal] saca la pistola a plena luz del día para atacar a los compañeros ante la mirada de cientos, vemos porros viviendo en el municipio, provocadores a sueldo…, eso es hoy Zaachila”. “Zaachila es muy aguerrido, pero, creo que tenemos miedo; [bueno] yo tengo miedo, ¡los compañeros no!”.
“Son momentos de replantearse la forma en cómo se está trabajando”, “a lo mejor la información que se está dando debe ir un poco ‘escondida’, para que no se piense que somos radicales, a la gente le asusta: ya no quieren problemas. Saben lo que está pasando, las personas no son tontas, lo saben, pero a este punto... Existe el miedo y la indiferencia”. La APPO en Zaachila, “al ser un movimiento incluyente, ha ‘aceptado’ individuos de dudosa procedencia, que no están ahí por una clara convicción sino por intereses particulares e inclusive personales”, “se ha equivocado al exponer a algunas personas a situaciones de peligro que no son necesarias”, por ejemplo, “hay mucha bandita [de chavitos] que es bien chidita, pero para los trancazos, y son a ellos a los que manda al frente, cuando sólo son movidos por la pasión y no por la cabeza”.

- "Para una sociedad como la de Aguascalientes, caracterizada por una visión conservadora, que considera la tranquilidad como uno de los valores primordiales, que tiene un desarrollo económico considerable, un nivel educativo importante, pero que en cambio, tiene una juventud que se preocupa más bien por ir de fin de semana al antro o por un empleo, y a la cual oír de ideales le parece un tema extraño, ¿qué le puedes recomendar?
- "Les diría que no estamos aislados, si ellos poseen una calidad de vida excelente, si consideran que sus derechos son respetados, que pueden expresar libremente lo que piensan, como lo piensan y cuando lo piensen, pues ¡qué bien! (en dado caso de que así lo fuera), pero una niña de 19 años piensa que deben mirar en su mismo estado, que existen -seguramente- otros lugares, ahí mismo en Aguascalientes, donde no hay esas garantías. Esto que pasa en Oaxaca, pasa en muchísimos otros lugares paralelamente, mientras su existencia pasa gris e inadvertida."